El animal

Cuarto para las doce, la hora de la misteriosa vigilia tuve que bajar las escaleras. Se me había olvidado por completo ingerir las píldoras. Estando en la cocina tardé en reaccionar. Me alteré al no ser lo suficientemente capaz por recordar el objeto de mis acciones. Al replanteármelo varias veces interrumpidas, la sensación de unSigue leyendo “El animal”

El lado oscuro

La primera vez que sentí su presencia el viento balanceaba piezas de metal. Su silbido viajó hasta mi oído izquierdo y durmió mi lengua al grado de crear grietas en su cuerpo rosado. El advenimiento tuvo cuantas influencias místicas que permanecieron imperturbables; misterio arcano, volátil, de noción prematura. Incontrovertible su índole, nunca me atreví aSigue leyendo “El lado oscuro”

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